3. HERIDAS Y SU ATENCIÓN. Heridas: Es la pérdida de la continuidad de la piel y los tejidos adyacentes.Además es la respuesta a una agresión mecánica o traumatismo abierto que cursa con solución de continuidad en la piel o en las mucosas. La producción de una herida desencadena un síndrome inflamatorio, pérdida de sustancia, hemorragia, separación de los bordes y una serie de síntomas acompañantes que dependen del asiento topográfico y de la profundidad de las lesiones.
Clasificación.
Se pueden clasificar según diferentes patrones:
ATENDIENDO A SU PROFUNDIDAD:
Arañazo o desolladura. Afecta solo a epidermis.
Herida superficial. Afecta hasta tejido celular subcutáneo.
Herida profunda o complicada. Afecta a estructuras subdèrmicas (aponeurosis, músculos, nervios, vasos, etc.). Si existe afectación ósea se conoce como fractura abierta, por cuanto la afectación ósea es prioritaria sobre el resto de las lesiones concomitantes.
Herida penetrante. Cuando el trayecto de la herida comunica cavidades naturales con el exterior (tórax, articulaciones, etc.) siendo además una herida perforante si ocasiona una solución de continuidad en las vísceras albergadas en aquellas cavidades.
Heridas por empalamiento. Cuando el agente traumático se introduce por los orificios anal o vaginal, dilacerando sus paredes.
Atendiendo a su dirección, respecto al eje mayor del tronco, cabeza, cuello y extremidades, pueden ser longitudinales, transversales, oblicuas y espiroideas.
Atendiendo a la forma que adoptan en la piel serán lineales, o con trayecto rectilíneo, arqueadas, o con trayecto arciforme, angulosas si determina dos trayectos rectilíneos continuos formando un ángulo, estrelladas cuando varios trayectos lineales realizan su intersección en un mismo punto, puntiforme si presentan un orificio circular de diámetro reducido y crateriforme cuando su diámetro va disminuyendo desde la superficie a la profundidad. Irregulares si no reúnen una forma determinada.
Heridas con colgajo o pediculadas cuando se caracterizan por el levantamiento de un territorio cutáneo que pierde sus conexiones con los planos profundos y que mantiene su unión con la piel próxima mediante un pedìculo más o menos estrecho. Cuando éstas afectan al cuero cabelludo se denominan scalp.
Heridas con pérdida de sustancia, cuando no existe pedìculo de unión con la piel circundante, creándose una amplia zona cruenta.
Atendiendo a las características del agente productor o mecanismo de producción. Constituye el método más utilizado en clínica.
Heridas punzantes. Ocasionadas por objetos terminados en punta afilada o cónica (punzones, estiletes,etc.).Su forma generalmente es circular o puntiforme y predomina la profundidad de la lesión con respecto a la extensión en superficie. Una variedad son las heridas por asta de toro, cuyos bordes son desgarrados y contusos, produciendo graves destrozos titulares.
Heridas incisas. Producidas por objetos con bordes cortantes o aristas afiladas (navajas, bisturís, vidrios, etc.) Sus bordes son nítidos, regulares y sin desgarros, localizándose sus lesiones específicamente en la zona de dehiscencia o separación tisular.
Heridas contusas. Provocadas por el impacto de objetos romos dotados de considerable energía cinética, mostrando bordes irregulares y de aspecto contuso con zonas necròticas, hemorragias intersticiales, etc.
Heridas inciso contusas. Son heridas donde se entremezclan las anteriores formas clínicas. Sería el caso, por ejemplo, de las heridas producidas por un agente romo que golpea un sector cutáneo que descansa sobre un relieve óseo curvo o agudo (cráneo, ceja, etc.) que en realidad es el que actúa como elemento cortante.
Heridas por arrancamiento o desgarro. Tienen el aspecto de una herida contusa y al ser producidas por mecanismos de tracción existe en ellas una gran separación entre sus bordes. Se originan generalmente en accidentes industriales como consecuencia de tracciones cutáneas fortuitas desarrolladas por poleas de transmisión, ruedas dentadas, etc.
Heridas por mordeduras. Su irregularidad y componente contuso se asocian al grave componente infeccioso representado por los gérmenes, en gran parte anaerobio, procedente de la boca del agresor.
Heridas por arma de fuego y heridas emponzoñadas (o producidas por agentes productores de veneno, generalmente animales) que por sus especiales características merecen capítulo aparte.
Síntomas
Las heridas pueden originar repercusiones de índole general o sistémica, como una respuesta vasovagal, traducida por un síncope o lipotimia y en casos más graves shock hipovolémico, además de la afectación de los diferentes órganos, que dará lugar a cuadros clínicos particulares.
Los síntomas locales son característicos de toda herida: dolor, hemorragia y separación de los bordes.
Dolor. Como consecuencia de la irritación ejercida sobre las terminaciones nerviosas sensitivas, por el propio traumatismo y por su exposición al medio ambiente.
Es constante y localizado, pero a veces se irradia a zonas próximas mediante reflejos agónicos transmitidos a fibras nerviosas vecinas. Suele persistir hasta que el lecho de la herida se aísla del exterior por la aproximación de sus bordes o por la costra elaborada por coagulación y desecación de la sangre y de los exudados. Si reaparece constituye un síntoma sospechoso de infección.
La intensidad del dolor depende de varias circunstancias: de la localización, del traumatismo, en función de la mayor inervación sensitiva, de la forma del agente traumático y en consecuencia la variedad de herida por él determinada, circunstancias personales de índole psicológica e incluso neurológicas
Hemorragia. La rotura de los vasos implicados en el área de la herida determina constantemente una hemorragia, cuyas características sirven para determinar su origen: arterial, venoso o capilar, ésta última también llamada hemorragia en sábana.
Separación de los bordes de la herida. Inicialmente se produce una separación temporal o transitoria que depende fundamentalmente de las características del agente etiológico y la forma en que actúa. Posteriormente se produce una separación permanente o definitiva, una vez que el agente causante ha dejado de actuar y que va a depender de la capacidad elástica de los diferentes tejidos lesionados.
VALORACIÓN DEL PACIENTE
Es importante valorar la lesión en el contexto en el que se produce, así las complicaciones que ponen en peligro la vida del paciente tienen prioridad sobre el cuidado local de la herida.
- Estado general del paciente: Toma de constantes vitales, estado del nivel de conciencia, permeabilidad de la vía aérea. En ausencia de causas que obliguen a una actuación urgente, la valoración de la herida, se hace en función de la clasificación general.
- Antecedentes personales: Influyen en la cicatrización de la herida y pronóstico del paciente: edad, alergias, enfermedades y tratamiento.
- Localización anatómica de la herida: Las heridas situadas en zonas bien vascularizadas se infectan menos, las localizadas en zonas sujetas a movimiento o tensión o perpendiculares a las líneas de tensión de la piel, condicionan peores resultados estéticos.
- Características de la herida: Limpia o contaminada, pérdida o no de sustancia ,lesiones asociadas.
- Profilaxis antitetánica: Está indicada tanto por aspectos médicos como legales.
TRATAMIENTO DE LA HERIDA
El objetivo de la reparación de una herida es controlar la hemorragia, prevenir la infección, preservar la función de la zona lesionada y recuperar la estética.
Procedimiento
1. Valoración y exploración de la herida. Siempre antes de anestesiar, explorar la sensibilidad y movilidad de la zona para descartar lesión de nervios y/o tendones. Se realiza examen en busca de cuerpos extraños.
-Heridas susceptibles de consulta a traumatología:
Que no pueden ser exploradas o reparadas bajo anestesia local
Con importante pérdida de sustancia o avulsiones
Complejas o profundas, con lesiones de estructuras anatómicas
Penetrantes, que puedan lesionar órganos internos
Amputaciones parciales o completas
Fracturas abiertas o cerradas asociadas a la herida
En la cara o manos
Con sospecha de cuerpos extraños profundos
Politraumatismo con lesiones asociadas
Heridas extensas por mordeduras
Riesgo de pérdida funcional
2. Preparación de la herida: Se limpian los bordes de la herida con povidona yodada o clorhexidina, con un movimiento en espiral del centro a la periferia, hasta colorear un área mayor que el orificio del paño fenestrado. Se debe prever el instrumental necesario y exponerlo en un paño estéril, que debe evitar mojarse, pues se contaminaría de inmediato, por capilaridad. Puede valorarse colocarlo tras la limpieza de la herida.
3. Anestesia local: Las heridas limpias se anestesian a través de los labios abiertos de la herida, las sucias, alrededor de la lesión (perilesional). En ocasiones es útil realizar bloqueos de los troncos nerviosos en heridas de manos, pies, labios y cara, inyectando1 ml de anestésico en ambas caras laterales de la raíz del dedo. Las inyecciones de anestésico son menos dolorosas subcutáneas que intradérmicas.
4. Limpieza de la herida: Mediante irrigación con suero fisiológico a presión moderada directamente sobre la herida. En heridas muy contaminadas, se realiza mediante cepillo estéril y jabones neutros o antisépticos.
5. Rasurado: Mejora la visualización de la herida, pero no es un factor de infección, se afeita lo menos posible. No deben rasurarse nunca las cejas
6. Desbridamiento de los tejidos: Mediante el procedimiento de Friedrich, que consiste en el corte de todos los tejidos desvitalizados mediante bisturí o tijeras hasta conseguir unos bordes limpios. Es obligado en todas las heridas contaminadas o infectadas y en la mayoría de las contusas.
7. Hemostasia de la herida: Mediante compresión directa o localización y ligadura del vaso sangrante.
8. Cierre de la herida:
Cierre primario (primera intención):
Heridas con mínima contaminación bacteriana
Con hemorragia controlable
Sin tejido necrótico en el interior de la herida
Heridas no contaminadas con menos de 6 horas de evolución
Heridas limpias hasta 24 horas de evolución (desbridamiento + antibiótico)
Heridas sucias sin eritema ni exudado con menos de 6 horas de evolución (desbridamiento + antibiótico)
Cierre secundario (segunda intención):

Mordeduras humanas o por animales
Heridas por aplastamiento con abundante tejido desvitalizadas.
Heridas contaminadas o de más de 12 horas de evolución (24 horas en cara y cuero cabelludo)
Heridas con signos de infección.
Cuando el desbridamiento no es satisfactorio
Si hay pérdida de sustancia que no permite el cierre directo
El cierre primario mediante sutura es la mejor solución estética y funcional; en laceraciones pequeñas y existe poca tensión, se puede utilizar en su lugar suturas cutáneas adhesivas (strips).
El objetivo de la sutura es la aproximación de los bordes limpios de la herida con la mínima tensión para no isquemizar el tejido y cicatrice correctamente. Si al aproximar los márgenes se observa cierta tensión, se puede despegar el tejido celular subcutáneo mediante tijeras o bisturí.