25. ESGUINCES Y TORCEDURAS. Se produce un esguince o torcedura cuando los ligamentos que unen una articulación se rompen o alargan, debido a un movimiento anormal. Como consecuencia la articulación se hincha y los movimientos son muy dolorosos. Un ESGUINCE o luxación es una lesión en los tendones, músculos o ligamentos que rodean una articulación, por un movimiento violento en la articulación, más frecuente en los tobillos. Puede durar de 8 a 10 días y si es severo de 3 a 5 semanas
ACTUACIÓN: § elevar el miembro afecto y aplicar hielo,
§ vendaje para reducir la movilidad de la articulación,
§ acudir a un centro sanitario.
LO QUE SE DEBE HACER:
· DES = descansar,
· HI = hielo,
· C = compresión e inmovilización,
· E = elevar el área lesionada
LO QUE NO SE DEBE HACER:
ACTUACIÓN:
27. POLI TRAUMATIZADO, TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO E INCONSCIENCIA. Se define como poli traumatizado a todo individuo que sufre traumatismos (golpes) de múltiples órganos (hígado, bazo, pulmón, etc.) y sistemas corporales (circulatorio, nervioso, respiratorio, etc.), algunos de los cuales comporta, aunque sólo sea potencialmente, un riesgo vital para el accidentado. Los riesgos de morbilidad y mortalidad son grandes en los sujetos poli traumatizados, porque fácilmente pueden sufrir un shock. La disminución de oxígeno en sangre (hipoxemia) y las hemorragias que se suman a la lesión primaria, merman todavía más la función de los órganos vitales y existe el peligro de insuficiencia de diversos aparatos e infección generalizada. La insuficiencia respiratoria y la parada cardiorrespiratoria son dos complicaciones muy probables. Su alto porcentaje de complicaciones, anteriormente citadas, determina serias dificultades en cuanto a la actuación de primeros auxilios, la inmovilización y el transporte del accidentado. Estas actuaciones dependerán del estado del accidentado, pero siempre con el ABC como actuación prioritaria.
-TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO: El traumatismo craneoencefálico (T.C.E.) es la lesión combinada del cuero cabelludo, del cráneo y del cerebro. Su importancia radica en que no sólo es la lesión que con mayor frecuencia se produce en los accidentes de tráfico, sino también la más grave. En un herido que ha sufrido un T.C.E., es posible observar: ü LESIONES Y HERIDAS EN LA CABEZA, LA CARA O EL CUELLO: lesiones estas que se caracterizan por un abundante sangrado.
ü HEMORRAGIAS EXTERIORIZADAS: es decir hemorragias que tienen un origen interno, pero que se manifiestan externamente (la sangre sale al exterior). Pueden aparecer otorragias (salida de líquido por el oído) y/o epítasis (salida de líquido por la nariz).
ü INCONSCIENCIA: La actitud correcta del auxiliador ante un herido inconsciente será: averiguar cuál es su estado respiratorio y circulatorio, valorando así la necesidad de practicar la maniobra de RCP (el ABC).
ü HEMATOMA PERIORBITARIO: Hematoma (cardenal) alrededor de uno o ambos ojos.
En un caso de T.C.E. no debemos mover al herido, sobre todo si se encuentra inconsciente, por el riesgo de lesiones en la columna vertebral cervical. Y se debe sospechar que existe una lesión vertebral-medular si: está inconsciente y tiene señales de golpes en la cabeza, es pasajero o conductor de una motocicleta o ciclomotor, o manifiesta en algún momento no sentir o poder mover alguna parte de su cuerpo.ACTUACIÓN:
CÓMO INMOVILIZAR:
A. TRAUMATISMO DE COLUMNA (a cualquier nivel):
En esta fractura una férula irá desde el pie a la entrepierna y la otra del pie a la axila. La inmovilización se realiza con una manta, dos listones y cinturones o pañuelos.
-TRANSPORTE: Antes de realizar cualquier maniobra de movilización a un accidentado se han de tener presente siempre dos consideraciones:
« Nunca se moverá un herido cuando sólo haya un auxiliador. Al menos se precisarán dos auxiliadores para mover adecuadamente a un herido.
« Al herido hay que moverle como si fuese un bloque rígido. Es decir, hay que impedir el movimiento voluntario de sus articulaciones. Evitar toda flexión o torsión, transportándolo siempre recto como un poste, a fin de proteger su médula espinal en caso de fractura de la columna vertebral.
En el segundo caso, la actitud es diferente: no siempre es necesario mover a las víctimas del interior del vehículo. Como norma general, no se debe mover nunca a los heridos, a no ser, que resulte imprescindible para su reanimación, que haya sospecha de lesión vertebral o medular (para inmovilizar al herido), o que el coche se incendie o exista sospecha de ello. Siempre es preferible esperar a que con ayuda especializada, el ocupante del vehículo pueda ser extraído sin dificultad, mediante el corte de la chapa, la retirada de las puertas, etc. Sin embargo, conviene conocer de qué manera hay que sujetar y movilizar al sujeto desde el interior del vehículo, para no provocarle más lesiones, ya que en ciertas situaciones, no se puede esperar a la llegada de personal especializado (por ejemplo si se incendia el coche o existe sospecha de ello). La maniobra a utilizar se denomina Maniobra de Rautek y requiere de dos personas para realizarla. Los pasos a seguir son:
| 7. Realizado todo esto el auxiliador 1 informará al auxiliador 2 de que está preparado y será éste (pues es quien controla la región cervical) quien ordene la extracción del accidentado. |
-RETIRADA DEL CASCO: La gran eficacia preventiva del casco en los accidentes, no resta el peligro que supone su retirada por personal inexperto. Este peligro es el de producir en los accidentados con lesión en columna vertebral, una parálisis definitiva. No debe retirarse cuando ello suponga más peligro que el no quitarlo, es decir:
· si los socorristas no están entrenados en la técnica,
· si sólo hay un socorrista,
· si no se puede retirar por el método que describiremos,
· si el accidentado está consciente, respira sin dificultad y se sospecha lesión de la columna vertebral. En este caso, el casco no se retirará hasta la realización de un estudio radiológico en el hospital.
El casco debe retirarse cuando el accidentado se encuentre en parada cardio-respiratoria, y siendo imprescindible para reanimarlo (según las características del mismo: integral). Si el socorrista no retira el casco tiene que: · tranquilizar al accidentado,
· decirle que no mueva el cuello,
· abrir la visera del casco, para facilitarle la respiración,
· colocarle un collarín cervical (homologado o de construcción propia) y
· colocarle un rodillo de tela debajo del cuello, sin moverlo.
Para iniciar la retirada del casco, es preciso que la víctima esté situada en el suelo en decúbito supino y con la cabeza, cuello y tronco alineados. Si para lograr esta posición debemos moverle, un socorrista deberá fijar manualmente la columna cervical.A continuación se explica detalladamente como proceder a la retirada del casco integral.
El socorrista A mantiene alineados la cabeza, el cuello y el tronco. Sujeta el casco con sus dos manos y tira ligeramente de él hacia atrás. Coloca sus dedos en la mandíbula de la víctima para evitar que el casco se desplace bruscamente. Riesgo que existe porque su correa puede estar floja. El socorrista A retira el casco. Para ello lo sujetará lateralmente con ambas manos, separando sus bordes para así facilitar su desplazamiento, mientras tanto tirará suavemente de él. Si el casco cubre completamente la cara, para poder pasar la nariz es preciso elevar ligeramente, parte anterior. El socorrista B mantendrá el cuello fijo mientras A retira el casco.
Tras la retirada del casco, el socorrista A sustituirá al B en la fijación del cuello, manteniendo el alineamiento de la cabeza, cuello y tronco, tirando ligeramente hacia atrás. El socorrista B colocará un collarín cervical. Pero al no garantizar la inmovilización absoluta del cuello, el socorrista A mantendrá la fijación manual, mientras que el B atiende al accidentado.










